Desde el desarrollo por parte de nuestra especie del Neocórtex (o capa cerebral más “moderna”) los humanos fuimos conscientes de que podíamos pensar, y comenzamos a hacernos preguntas para tratar de darle respuesta y comprender todo aquello que no solamente ocurría fuera de nosotros, sino también en nuestro interior y de como se relacionaban entre sí ambos “mundos”.
Tratar de comprendernos a nosotros mismos es, por lo tanto, una tarea inherente al ser humano; algo que constantemente estamos haciendo para mejorar y para sentirnos más en equilibrio y seguros con nosotros mismos y con nuestro entorno (supongo que éste es, en gran parte, uno de los aspectos de nuestro éxito evolutivo como especie).
Pero curiosamente, la misma lógica que hemos aprendido y desarrollado durante nuestra evolución para tratar de comprender las situaciones exteriores, es la que queremos utilizar para Leer más….
















